sábado, 7 de mayo de 2011

Samuel

La película Samuel llegará a la pantalla grande

La ópera prima del director oriundo del Acarigua, estado Portuguesa, César Lucena y ganadora del Maratón Cine Átomo de Mérida, Samuel, se estrenará este viernes en 11 salas de cine a nivel nacional.

Edgar Cayce, célebre psíquico estadounidense nacido en el siglo XIX, fue quien inspiró al joven director para escribir la historia de Samuel.

“Cayce descubrió que tenía el don de diagnosticar y tratar a los enfermos estando él bajo hipnosis. Pero no se trataba de hechicería ni de nada sobrenatural. Me llamó la atención la historia y me pregunté cómo sería si esto le ocurriera a una persona renuente a ayudar a los demás”, dijo Lucena.

Lucena escribió el guión en 2006, cuando estudiaba en la escuela de cine de la Universidad de los Andes (ULA). Al terminarlo se lo mostró al cineasta y fundador del Maratón Cine Átomo, Alberto Arvelo, quien quedó encantado con la historia de un campesino del páramo que descubre que tiene un don muy especial.

Samuel transcurre en San José del Sur, enclavado en las montañas de Mérida. El actor venezolano Erich Wildpret (Hora cero, Muerte en alto contraste), interpreta a Samuel, mientras que Ananda Troconis encarna a Alma, su noble y tolerante esposa.

También actúan el rapero Carlos Julio Molina (Dj 13), quien interpreta a Baudilio; el actor cubano Manuel Porto, en el papel del curandero Montoya, y Marisa Román, quien tiene una participación especial en la cinta como Engracia.

Alberto Arvelo, quien es productor de la película, explicó que Samuel es la primera película hecha por estudiantes de cine que se estrena en las carteleras a nivel nacional.

Asimismo, informó que la película fue realizada con ayuda de cinco estudiantes de la escuela de cine de la ULA y que el vestuario y el maquillaje lo realizaron los propios actores.

“La película demuestra que se puede contar una historia sin la necesidad de actores muy famosos o de grandes equipos o vestuario, sino hacerlo con nuestros propios medios, con nuestra propia fuerza y hacer cine de la manera más sencilla que se pueda”, concluyó.

La vida de Alma y Samuel discurre en los páramos de donde nunca han salido. Buscando una cura para la infertilidad de Alma, la pareja llega a las puertas de un excéntrico curandero extranjero que está de paso por las montañas. Allí, Samuel descubre que posee un poderoso e inesperado don que, sin poder evitarlo, comienza inexorablemente a cambiarle la vida. Preso de su propia fortuna y atado a un destino del que no puede escabullirse, Samuel emprende un viaje al más impredecible territorio de su propia alma, enfrentándose a una realidad que nunca hubiera elegido. La vida exige todo de él, incluso aquello que no puede dar.

Samuel, el estreno venezolano de hoy, es la ópera prima del joven realizador merideño, César Lucena. Protagonizado por Erich Wilpret y Ananda Troconis, quienes realizan un estupendo trabajo actoral, el film es además una nueva propuesta del movimiento de Cine Átomo impulsado por Alberto “Beto” Arvelo e inspirado en el famoso Dogma95, de los daneses Lars von Trier y Thomas Vinterberg: cine de bajo presupuesto, hecho con las uñas, con un equipo mínimo y en poco tiempo.

Aunque no por esto, con menos énfasis en la calidad. Si algo tiene Samuel es que, a pesar de haber sido realizada con un equipo de apenas cinco personas, su calidad técnica supera a algunas películas hechas con enormes presupuestos. Además, es la primera película realizada por un equipo integrado exclusivamente por egresados de la Escuela de Medios de la Universidad de Los Andes.

En el pre estreno del pasado miércoles, “Beto” Arvelo destacó el carácter colectivo del Cine Átomo: un cine que no puede ser realizado si no se desarrolla un fuerte vínculo de comunidad. Desde hace algunos años, Arvelo ha venido promoviendo el desarrollo del sentimiento comunitario dentro del cine venezolano, el cine venezolano entendido como un colectivo homogéneo.

Acaso Samuel, por ser un producto de las nuevas generaciones y, de paso, realizado con las restricciones propias del Cine Átomo, sea uno de los primeros ejemplos del cine comunitario que el realizador merideño propugna.

Samuel ha sido escrita también por César Lucena y fotografiada por Gerard Uzcátegui. Es una producción de Alberto Arvelo y Tony Fanel, junto a Jose Sousa, Pedro Mezquita y María Alejandra Kaufman. Carlos Julio Molina “DJ Trece”, Manuel Porto, Marisa Román, Andrés Pernía Díaz, Jeison Paredes, Rocio Flores, Anderson Monje y Leonidas Urbina acompañan a Wildpret y a Troconis en el reparto.

domingo, 24 de abril de 2011

La prima angelica

País: EspañaSINOPSIs


Género: Drama

año 1973
Duración 1:42:31

Idioma: Español

Tamaño del archivo: 830.241KB

Director: Carlos Saura

Intérpretes: José Luis López Vázquez, Lina Canalejas, Fernando Delgado, Mª Clara Fernández de Loaysa


--Al cabo de los años, Luis vuelve a Segovia trayendo desde Barcelona los restos de su madre para inhumarlos en el panteon familiar. Alli pasaba los veranos, en casa de su tia Pilar y la prima Angelica. La guerra civil retuvo a Luis en Segovia, lejos de sus padres y la convivencia con Angelica despertó sus primeros sentimientos amorosos. El hombre evoca aquellos dias y vuelve a su infancia con una prima Angelica casada y madre de una hija--------------------------------------
Recuerda Singular mirada de Carlos Saura, con guión de Rafael Azcona, a los mecanismos de funcionamiento de la memoria. Con una estructura compleja, cuenta el regreso a Segovia de Luis, un editor cuarentón, para enterrar los restos de su madre en el panteón familiar. Al llegar al lugar de su infancia, los recuerdos de una educación opresiva y su amor por la prima Angélica se apoderan de su mente. Ahora Angélica está casada en un matrimonio infeliz, y él se ve agobiado por los traumas del pasado.


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Película personalísima de Saura, según se trasluce de sus propias palabras: "Nunca he estado de acuerdo, tal vez a causa de mi experiencia personal, con esa afirmación comúnmente extendida que asegura que la infancia es la época dorada de la vida". Y en efecto, su visión es negativa, viene a decir que las malas experiencias marcan de por vida y no se pueden enterrar. El film fue Premio del Jurado en Cannes, y fue muy polémica en España por la visión negativa de un personaje falangista. Pero en un momento de política cultural aperturista del régimen, tuvo muy buena acogida de público y crítica.





Puede que Carlos Saura sea el director más irregular y que peor ha asimilado la vejez de los que conozco. La falta de imaginación de sus obras recientes me hace pensar si era tal ese talento que mostró en sus primeros años, sobre todo con ‘La Caza’ y ‘La prima Angélica’. Creo que no volveré a verlas por si las moscas, no quiero que se me caigan más mitos a la basura.





Nos encontramos en el año 1973, fecha en que se estrena la película, con la que gana el premio del jurado en Cannes. Saura continúa con su increíble hipercreatividad, con la que estrena una película cada dos años y vuelve a abordar como es de costumbre, el tema de la Guerra Civil como telón de fondo.



Aunque estilísticamente haya un abismo entre ambas, puede considerarse a ‘La prima Angélica’ una sucesora natural de ‘Peppermint Frappé’, experimento vanguardista al que el tiempo no le ha sentado demasiado bien. Carlos Saura se desprende en esta película del más o menos academicismo formal de sus dos primeros trabajos, para empezar a colaborar con el por entonces arriesgado director y hoy mito viviente del cine en español, Elias Querejeta. Por eso decimos que ‘La prima Angélica’ tiene algo de esa voluntad transgresora, además de su obsesión por la interpretación de los sueños y el psicoanálisis, las heridas del pasado y como estas desencadenan conductas enfermizas.



El argumento se presenta de la siguiente forma: Luis vuelve al pueblo en el que accidentalmente pasó una etapa de su niñez por la explosión del conflicto de la Guerra Civil española. Allí rememora cada uno de los episodios que marcaron su existencia, junto a su familia cercana y sobre todo su prima Angélica o lo que queda de ella, su primer amor y el único buen recuerdo de entonces. Hasta ahí el argumento puede ser tildado de bastante común, incluso de previsible. El verdadero hallazgo formal de la cinta, lo que la hace especial es la habilidad de Carlos Saura para interrelacionar tiempos y personajes, confundirlos intencionadamente, introduciéndolos en ubicaciones espacio-temporales que no les pertenecen. Así Angélica pueden ser dos, la niña o la madre, y a su vez la hija de Angélica, que es ella misma en el pasado. Como lo es su tío, del ejército fascista pero que también aparece representado con el rostro del marido de Angélica. Todos cambian y se confunden en un extraño juego de máscaras salvo Luis. Luis nunca cambia, siempre aparece representado de la misma forma, en su edad adulta con esa vulnerable expresión en el gesto que le otorgó Jose Luis Lopez Vazquez, saliendose una vez más de los papeles intrascendentes que le hicieron mediático.



Lo que nos cuenta Carlos Saura y Rafael Azcona que firma también como guionista, es algo muy valioso: a veces las personas inmiscuidas en procesos históricos son lo mismo, responden a los mismos referentes, trabajan y se desarrollan en un mismo sentido. Aunque reduccionista, el mensaje es clave: un hombre será libre y será hombre al fin, en la medida en que pueda desprenderse de su pasado evaluando de forma independiente y racional la realidad, y ahí dejará de ser una consecuencia del momento en el que le ha tocado vivir, será la máxima condición a la que el individuo puede aspirar.



Está película puede entonces corroborar y a la vez tirar por tierra ese axioma tan poco acertado que asegura que en el cine español solo aparecen tetas y guerracivilismo. Esos mismos que se dejan llevar por arquetipos un tanto obsoletos no dudan en alabar la última de Spielberg en Normandía, y la siguiente de Sam Mendes sobre Kuwait. Yo lo que pienso es lo contrario, todavía faltan muchas formas de representar la Guerra Civil, porque las consecuencias políticas, sociológicas y económicas dentro de nuestro país, son infinitamente más trascendentes que las de la Segunda Guerra Mundial para EE.UU. Porque como dicta la película, ¿acaso no solemos atisbar el rictus dictatorial del Caudillo y aquellos que le auparon en el rostro de algún representante político, o de un familiar condenando la entrada indiscriminada de emigrantes en nuestro territorio, o la de un jefe que humilla por el simple hecho de ver resarcida su condición jerárquica?. Las herramientas que muestra Saura para representar esa cualidad metafórica de los disfraces escénicos no vienen a ser otra cosa que teatro. Teatro dentro del cine. Puro cine.


10 Su valoración: 11 de Noviembre de 2007

Una manera peculiar de mirar hacia el pasado
Una manera peculiar pero fabulosa de recordar el pasado, poder ver como los hechos pasados tienen fondo sobre nosotros marcándonos de una manera u otra, esa ha sido para mi la principal sensación de la película.

Dirigida con un ritmo lento pero muy bien llevado, haciendo que cada silencio tenga sentido y sobre genial actuación donde es capaz de mostrar esos cambios repentinos de la personalidad de un niño a la de un mayor, la verdad que para mi ha sido lo mejor de la película.

Saura, genial director como nos lo lleva demostrando a lo largo de su cine, además tiene la peculiaridad de narrarnos un momento histórico bajo los ojos de un niño al cual vemos siempre como una persona ya mayor, eso es para mi una gran idea la cual no se queda en idea sino que está muy bien lograda en la pantalla ya sea por la dirección o la interpretación.

Quizás si la dirigiese ahora mejoraría ciertas cosas pero para ser cine español de aquellos años hay que decir que podemos presumir de director tal como es Saura.
manuel
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8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Ennis Madrid (España)
Su valoración: 16 de Julio de 2006

Recuerdos de una guerra
Luis regresa al pueblo después de muchos años, allí se vió obligado a vivir algún tiempo en su infancia con unos familiares, pues sus padres se marcharon a Madrid en el transcurso de la guerra civil. Fue un período difícil, marcado por un entorno familiar ultraconservador y afín al levantamiento militar, junto a la castradora iglesia católica que se afanaba en reprimir e inculcar el miedo a los niños.

Saura vuelve a utilizar el recurso de intercalar secuencias del pasado en las que su protagonista aparece con el aspecto actual, mientras la Angélica del presente será como su madre evocada y su hija de ahora como ella misma en la infancia.
A lo largo de la trama, la mente de Luis parece balancear en torno a la Angélica de ambas épocas, acaso intentando encontrar algo de lo que fue o pudo ser.
Ennis
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
LeonNewman Leon (España)
Su valoración: 17 de Septiembre de 2007

A López Vázquez, lo que le echen
Un planteamiento original que hace gracia la primera media hora pero que en la última media se agota en sí mismo. De todos modos, un ácido retrato de cómo se las gastaban los vencedores de nuestra guerra. Ese cura y sus amenazas del infierno... Puro Azcona.
Si López Vázquez hubiese nacido en Wisconsin ya tendría tres o cuatro Oscars en el salón de su casa. Eso seguro.
LeonNewman
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Banionis Huelva (España)
Su valoración: 28 de Octubre de 2008

Proust, Bergman y Ángelica Niña
No es para nada una película de difícil entendimiento como una critíca que acabo de leer sobre el film más abajo. Si estás meramente iniciado en el universo Saura o en un cine poco menos que comercial -término al uso- no ofrecerá mayor problema.

Presente y pasado fluyen a lo largo de toda la película, captando emotivamente la atención del receptor. Teatralizando los recuerdos de un pequeño vástago allá por el verano de 1938.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
spoiler:
Sólo hace falta ver los primeros diez minutos para notar la fuerte presencia de:

- Marcel Proust: ...y En Busca Del Tiempo Perdido, concretamente Por El Camino de Swann. Sobre todo al inicio de la película, donde el papel de la madre de Luís es más fuerte. Parece que en algún momento el chico encarnado en la figura de López Vázquez morirá de ganas por un beso materno, como sucede en el libro de Proust. De hecho, en una determinada escena citan al escritor francés y a su famosa magdalena.

- Bergman: toda la película huele demasiado a Bergman y claro está a Fresas Salvajes, si en esta película era un anciano recordando episodios pasados. José Luís López Vázquez hará lo propio bajo los focos principales de a) Su familia b) La Guerra Civil Española. c) El amor por Angélica. Es de sobra sabida la influencia del director sueco en Carlos Saura, tanto que le lleva a uno a pensar que sin Fresas Salvajes, La Prima Angélica nunca hubiera nacido ¿Y qué más da? No hay trampa ni cartón, Saura sabía a lo que se exponía como ocurrió con Cría Cuervos. Si trasvasamos esta similitud a la música podríamos pensar: ¿No son igualmente deleitables Los Brincos a pesar de la sombra magna de los Beatles? ¿No turban tu mente los riff de Yoghourt Daze o Sperm a pesar de Nirvana y de Jane's Addiction? Influencias obvias, no son siempre sinónimo de decaimiento.

- Angélica niña: no sé que tienen las niñas que aparecen en los film de Saura que me quitan el aliento. La rebeldía y amateurismo de Berta Socuéllanos en Deprisa, Deprisa, los ojos tristes de Ana Torrent en Cría Cuervos y la ternura de María Clara Fernández de Loaysa como Angélica de niña. Por más que busqué de ella por la red nada encontré. Ni tan siquiera citada con papel de actriz en esta misma web. Angélica, supone uno de los puntos fuertes de la película. Su frescura, su naturalidad incluso cuando se traba y el director deja esa toma por la veracidad.


Por último, destacar el papel de José Luís López Vázquez y su hastío así como el resto del elenco que aparece en la película.
Banionis
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil.
yesterday Madrid (España)
Su valoración: 6 de Agosto de 2010

Fantasmas del pasado
Es curioso cómo funciona la memoria y esto es lo que nos viene a demostrar Carlos Saura en esta película. Cada persona recuerda una misma situación del pasado de manera distinta. En esta película es el personaje de José Luis López Vázquez (sobresaliente), el que rememora su infancia al volver al pueblo dónde convivió con una familia, que en el fondo no era la suya, tras el traumático estallido de la guerra civil española. La separación de sus padres republicanos, el amor por su prima Angélica, el miedo que infunde la religión, todo eso vuelve a él tras su regreso.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
spoiler:
Y Saura nos lo muestra de la mejor manera posible. Luis (López Vázquez), se convierte en ‘Luisito’ cuándo rememora el pasado, pero manteniendo su apariencia actual. El padre falangista de Angélica (Fernando Delgado) es en la actualidad su marido, asociando Luis la misma apariencia a las dos personas que le alejaron de su prima Angélica, tanto en el pasado como en el presente. El pasado ha marcado y perseguido al bueno de Luis, cuya existencia seguramente ya nunca será feliz.

Atención a la pesadilla con la monja (gusano, candado y estigmas como protagonistas) que asustaría a cualquiera y a la presentación como ‘malo’ de la película de un falangista en el año 1973. Habiendo visto escasas cuatro películas de la filmografía de Saura, uno se percata de un rasgo de su cine, el cuidado a la hora de elegir a las niñas protagonistas y su afición por ponerlas a bailar con éxitos de la época. Ana Torrent y sus hermanas en “Cria Cuervos”, Yohana Cobo y sus hermanas en “El Séptimo Día y María Clara Fernández de Loaysa con Angélica y Luis, mientras el marido duerme en el coche en esta gran película.
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La prima Angélica Claudio Sánchez


En La prima Angélica, Carlos Saura nos propone un encuentro con los recuerdos familiares, con un amor infantil y también con la propia historia de España. Saura plantea ver la sociedad española en un tiempo preciso, el año 1936, y se anima incluso a nombrar fechas más exactas, tal como el 18 de julio del 36, día en el que cae la Segunda República y se instala uno de los regímenes dictatoriales más nefastos de la historia contemporánea. En aquellos años Francisco Franco declaraba al mundo: "Estoy dispuesto a exterminar, si fuera necesario, a toda esa media España que no me es afecta."

Lo que diferencia a La prima Angélica de cualquier otra película que quiera representar la historia, radica en cómo el director decide abordar la memoria. Se trata de una aproximación intimista a partir de la mirada de Luis (José Luis López Vázquez), quien retorna a Segovia –lugar donde vivió en su infancia el inicio del régimen fascista de Franco– llevando desde Barcelona los restos de su madre para que descansen en el panteón familiar. El protagonista se reencuentra con su niñez, con las miradas de siempre, con algún amigo, pero, por sobre todo, se reconoce con la familia de su madre: su tía y su prima.

Luis va recordando a cada instante todo lo que vivió hace más de 30 años en esa misma casa (la de su tía), en ese mismo pueblo (el de su madre), ante los franquistas (el esposo de Angélica) que nunca quisieron saber que pasó en verdad. Ellos, más que olvidar, prefieren no conocer nada; así, cuando se nombra al poeta Antonio Machado se lo desconoce, es preferible no tocar la herida.

En 1974, cuando la censura va desapareciendo en su país, Saura se anima a presentar este manifiesto de reivindicación del padre de Luis, sobre la misma madre (España), y pone sobre la mesa la discusión silenciada de aquellos años. El film comienza cuando los padres de Luis lo dejan con su tía en Segovia durante el verano, mientras ellos están en Madrid: el padre posiblemente es un militante del Frente Popular y esto es algo que no gusta en lo absoluto al interior de la familia de la madre, por esto lo que representa el julio del 36 adquiere otras dimensiones, que tras la figura de un niño conserva una distancia apropiada para evitar juzgar algo, más aún cuando Luis-niño se encuentra entre uno y otro bando.

Un amor de siempre se hace presente en cuanto vamos descubriendo la infelicidad que vive Angélica junto a su marido, quien se presenta como un hombre común, alguien a quien no le interesa mucho la vida, sino sobrevivir, un mediocre que engrosa las filas de los asalariados. En el mensaje profundo del film se nos dice constantemente: hay que escapar de esto, es posible cambiar las cosas; y por otra parte se nos recuerda que ya es tarde para volver atrás, que todo está hecho, se muestra una vez más que las heridas son muy profundas y cada uno de los personajes lo sabe.

Aquí es donde se cruza el pasado y el presente, aunque a lo largo del metraje se pierde constantemente la condición del tiempo entre lo que ha pasado y aquello que está sucediendo, hay profundos momentos de reflexión sobre el diálogo entre los tiempos (1936 y la década del 70, cuando Luis vuelve a Segovia) y los espacios (las dos Españas). La prima Angélica es una obra de plena vigencia, incluso podemos ver su influencia en producciones más recientes, como Kamchatka (Marcelo Piñeyro, 2002), El día que mis padres se fueron de vacaciones (Cao Hamburger, 2006) o La culpa es de Fidel (Julie Gavras, 2006). La película de Saura es simplemente imprescindible a la hora de ver el cine español.

Claudio Sánchez
(Revista oficial del 13 Festival de Cine de Lima), colabora con la revista


miércoles, 16 de marzo de 2011

sábado, 12 de febrero de 2011

Doctor Zhivago



Título Doctor Zhivago
Ficha técnica
Dirección David Lean
Producción Carlo Ponti
David Lean
Arvid Griffen
Guion Robert Bolt
Música Maurice Jarre
Fotografía Freddie Young
Montaje Borman Savage
Vestuario Phyllis Dalton
Reparto Omar Sharif
Julie Christie
Geraldine Chaplin
Tom Courtenay
Alec Guinness
Rod Steiger
Ralph Richardson
Rita Tushingham
Klaus Kinski
Siobhan McKenna
Jeffrey Rockland
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1965
Género Drama
Duración 197 minutos
Compañías
Productora Metro-Goldwyn-Mayer
Ficha en IMDb
Julie Christie como Lara.

Doctor Zhivago es una película estadounidense de 1965, dirigida por David Lean, con Omar Sharif en el rol principal. Está basada en la novela Doctor Zhivago, de 1957, del escritor ruso Boris Pasternak (Premio Nobel de Literatura 1958)

[editar] Argumento

La película está narrada por un general de la policía secreta soviética, Yevgraf Zhivago (Alec Guinness), medio hermano de Yuri Zhivago (Omar Sharif), a la que cree que es hija de éste, Tonya Komarovskya (Rita Tushingam). La trama principal se desarrolla entre 1905-1921.


TEMA DE LARA Y VARIOS

Yuri Zhivago es un médico y poeta en la época del advenimiento de la Revolución rusa. Está casado con Tonya (Geraldine Chaplin), una joven de la alta burguesía que le quiere y le admira. Durante la Guerra Civil Rusa, la mansión familiar en Moscú es requisada y ocupada por otras familias. La situación se torna insostenible para ellos. Reaparece Yevgraf Zhivago y les recomienda salir de Moscú y viajar a la mansión de campo de la familia, en Varikino. Después de una odisea, viajando en un vagón de ferrocarril atestado, la familia logra trasladarse a su casa de campo, pensando en pasar el duro período de la guerra civil allí. Cuando llegan a la casa se enteran de que ha sido confiscada por el gobierno revolucionario y se ven obligados a refugiarse en una cabaña cercana que forma parte de la propiedad. Logran pasar un tiempo en paz y Zhivago comienza a escribir poesía y a visitar la biblioteca del pueblo cercano, Yuriatin. Allí se encuentra con Lara (Julie Christie) a quien había conocido en difíciles circunstancias en Moscú, y posteriormente durante la Primera Guerra Mundial, cuando él servía como médico militar y ella como enfermera. Su relación con Lara se transforma en una relación amorosa. Todos sus movimientos y actividades son vigilados por los funcionarios soviéticos. Tonya queda embarazada y Yuri decide terminar su relación con Lara. Después de una triste despedida regresa a Varikino y es sorpresivamente reclutado a la fuerza por un pelotón de guerrilla soviético, y debe seguirlos en su campaña. Después de dos años, deserta y regresa a Varikino en busca de su familia, pero allí se entera de que han emigrado a Francia y que su rastro se ha perdido. Yuri se reencuentra con su antiguo amor, Lara. Juntos, más la hija de Lara, deciden irse a vivir a la casa de campo en Varikinno. Es el período del crudo invierno ruso y Zhivago decide desobedecer la confiscación y rompe los maderos que tapiaban la casa, para refugiarse allí. Pasa el tiempo y la guerra llega nuevamente, obligando a Lara a huir junto a su hija. Yuri no se entera nunca de que Lara espera un hijo de él. Regresa a Moscú, donde su medio hermano Yevgraf le consigue un puesto en un hospital. Pasan los años, y un día, viajando en el tranvía, Yuri ve a Lara caminando por la calle y desesperadamente trata de detener el transporte y correr tras ella, sin poderla alcanzar, ocurre entonces un inesperado final, fallece de un paro respiratorio.

La película termina con el regreso a la escena primera, donde la muchacha (Rita Tushingam) dice no recordar a su madre y que quien supone es su padre la había abandonado durante un bombardeo. Luego de crecer en un orfanato, había encontrado su actual trabajo, donde se desarrolla la escena. Yevgraf comprende que hay que dar tiempo al tiempo y la deja ir. La última escena ocurre con el alejamiento de la muchacha y su novio. Yevgraf nota que ella lleva una balalaika al hombro y le pregunta si toca bien, y el novio le responde que era una virtuosa y que había aprendido por sí misma. Yevgraf comenta: ¡Entonces es un don!. La madre de Yuri también interpretaba con maestría el instrumento y se decía que tenía el don.
[editar] Comentarios



Se rodó básicamente en España, más concretamente en Madrid y Soria, con el sistema de filmación en color Metrocolor, característico de la Metro-Goldwyn-Mayer. En Madrid se rodaron las escenas moscovitas en lo que actualmente es la calle de Silvano a la altura del cementerio de Canillas, en aquel entonces campo abierto, en donde construyeron un decorado de unos 20.000 m² que recreaba Moscú, con su trazado de vías de tranvía electrificado, por donde circulaban incluso dos tranvías cedidos por la Empresa Municipal de Transportes. También se rodó en la Estación de Delicias. En Soria se rodaron prácticamente todos los exteriores, empleando para ello todas las líneas de ferrocarril que por entonces estaban en uso. Se rodaron escenas ferroviarias en los siguientes escenarios:

* Estación de Delicias[1]
* Estación de Soria-Cañuelo
* Candilichera (Campo de Gómara)
* Villaseca de Arciel (Campo de Gómara)
* Navaleno (Pinar Grande)
* Villar del Campo
* Yanguas
* Matamala de Almazán


Las escenas de la residencia de Varíkino fueron rodadas en Candilichera. En algunos países, este film estuvo en cartelera mucho tiempo, siendo récord de taquilla. Durante varios años, las compañías de cinematógrafos la re-estrenaron a petición del público.


La presa que sale al final de la película es la de Aldeadávila de la Ribera, en la provincia de Salamanca. Las escenas del entierro, al principio de la película, con unas montañas al fondo, están rodadas en la provincia de Granada. Las escenas de invierno se rodaron principalmente en Finlandia, cerca de la frontera con la entonces URSS.
[editar] Premios
[editar] Oscar 1965
Categoría Persona Resultado
Mejor película Candidata
Mejor director David Lean Candidato
Mejor actor de reparto Tom Courtnay Candidato
Mejor montaje Borman Savage Candidato
Mejor guión adaptado Robert Bolt Ganador
Mejor fotografía Freddie Young Ganador
Mejor banda sonora Maurice Jarre Ganador
Mejor sonido Winston Ryder Candidato
Mejor vestuario Phyllis Dalton Ganador
Mejor dirección artística Gil Parrondo
Terence Marsh
Dario Simoni Ganadores
[editar] Globos de Oro 1966
Categoría Persona Resultado
Mejor Actor - Drama Omar Sharif Ganador
Mejor música Maurice Jarre Ganador
Mejor vestuario Phyllis Dalton Ganador
Mejor guión adaptado Robert Bolt Ganador
Mejor dirección artística Terence Marsh
Gil Parrondo Ganador
Mejor fotografía en color Freddie Young Ganador
[editar] Referencias

1. ↑ Aniversario de una estación de cine


[editar] Enlaces externos

* Colabora en Wikiquote Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Doctor Zhivago (película). Wikiquote
* Doctor Zhivago de David Lean
* Coloquio sobre la película en ¡Qué grande es el cine!, de José Luis Garci
* Trailer de 1965 de Doctor Zhivago.



Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Doctor_Zhivago_(pel%C3%ADcula)"
Categorías: Películas dirigidas por David Lean Películas de Estados Unidos Películas de Metro-Goldwyn-Mayer Películas de 1965 Películas dramáticas Películas basadas en novelas Películas rodadas en España

viernes, 29 de octubre de 2010

El hombre que sabía demasiado

TÍTULO ORIGINAL The Man Who Knew Too Much
AÑO 1956

DURACIÓN 120 min. Trailers/Vídeos

PAÍS

DIRECTOR Alfred Hitchcock
GUIÓN John Michael Hayes
MÚSICA Bernard Herrmann
FOTOGRAFÍA Robert Burks
REPARTO James Stewart, Doris Day, Brenda de Banzie, Bernard Miles, Ralph Truman, Daniel Gélin, Alan Mowbray
PRODUCTORA Paramount Pictures
PREMIOS 1956: Oscar: Mejor canción
GÉNERO Intriga Espionaje. Remake
SINOPSIS El Dr. Ben MacKenna y su mujer Jo son una pareja estadounidense que pasa sus vacaciones en Marruecos junto con su hijo Hank. Tras la muerte de un espía en brazos de Ben, cuando éste se encontraban visitando el mercado de Marrakech, el matrimonio descubre que su hijo ha sido secuestrado. Sin saber en quién confiar, los MacKenna se ven envueltos en una pesadilla de espionaje internacional, asesinatos y angustia. (FILMAFFINITY)

CRÍTICAS ----------------------------------------
"El maestro retoma la historia que ya rodase en 1934 para dar forma a este inquietante thriller protagonizado por un inconmensurable Stewart. Conspiraciones, pistas falsas y malentendidos para una joya del cine de intriga" (Fernando Morales: Diario El País)
----------------------------------------
El hombre que sabía demasiado (película de 1934)
De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde El hombre que sabía demasiado (1934))
Saltar a navegación, búsqueda
Para otros usos de este término, véase El hombre que sabía demasiado.
The Man Who Knew Too Much
Título El hombre que sabía demasiado
Ficha técnica
Dirección Alfred Hitchcock
Dirección artística Alfred Junge
Guión Charles Bennett
D.B. Wyndham-Lewis
Fotografía Curt Courant
Montaje Hugh Stewart
Reparto Leslie Banks
Edna Best
Peter Lorre
Frank Vosper
Hugh Wakefield
Nova Pilbeam
Datos y cifras
País(es) Reino Unido
Año 1934
Duración 75 minutos
Compañías
Productora Gaumont British Picture Corporation
Ficha en IMDb
Ficha en FilmAffinity
El hombre que sabía demasiado es una película dirigida por Alfred Hitchcock. Años más tarde realizaría una versión en Estados Unidos que contó con la participación de James Stewart.

[editar] Argumento
Betty (Nova Pilbeam), hija de Bob (Leslie Banks) y Jean Lawrence (Edna Best), se van de vacaciones a Suiza. Allí conocen a Louis Bernard (Pierre Fresnay), un hombre un poco extraño. Louis, justo antes de morir, le pide a Bob que entregue unos documentos a las Autoridades. Poco a poco, se descubrirá que es un espía británico.
editar] Comentarios
El propio Hitchcock hizo una nueva versión en 1956 con mucho más presupuesto. [editar] Enlaces externos
El hombre que sabía demasiado
PELICULA ORIGINAL DE 1936 COMPLETA

The Man Who Knew Too Much (película de 1956)
De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde El hombre que sabía demasiado (1956))
Saltar a navegación, búsqueda
Para otros usos de este término, véase El hombre que sabía demasiado.
The Man Who Knew Too Much
Título El hombre que sabía demasiado / En manos del destino
Ficha técnica
Dirección Alfred Hitchcock
Dirección artística Henry Bumstead
Hal Pereira
Guión Charles Bennett
D.B. Wyndham-Lewis
Música Bernard Herrmann
Fotografía Robert Burks
Montaje George Tomasini
Reparto James Stewart
Doris Day
Brenda De Banzie
Bernard Miles
Ralph Truman
Daniel Gélin
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1956
Duración 120 minutos
Compañías
Productora Gaumont British Picture Corporation
Ficha en IMDb
Ficha en FilmAffinity
The Man Who Knew Too Much conocida en castellano como El hombre que sabía demasiado (España y Sudamérica), y En manos del destino (México y Centroamérica), es una película de 1956 dirigida por Alfred Hitchcock. La película ya había sido realizada por el director en 1934 en el Reino Unido, años más tarde y ya en Estados Unidos volvió a hacer esta película con un presupuesto mayor y con actores más conocidos como James Stewart, Doris Day y Brenda de Banzie.

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Hank (Christopher Olsen), hijo de Ben (James Stewart) y Josephine Conway McKenna (Doris Day), se van de vacaciones a Marruecos. En el autobús conocen a Louis Bernard (Daniel Gélin), un hombre un poco extraño, quien es apuñalado mientras corría en la ciudad disfrazado de marroquí. Louis, justo antes de morir, le pide a Bob que entregue unos documentos a las autoridades. Poco a poco, se descubrirá que es un espía británico. Louis Bernard, en su agonía, comenta a Ben que es un espía y ha descubierto un complot para asesinar al premier inglés, así que le encomienda la misión de evitar el magnicidio. Este secreto pone en peligro la vida de Hank (hijo de Ben), quien es secuestrado por los autores del complot,con el fin de que Ben y su esposa Jo no divulguen a las autoridades inglesas el plan y eviten el asesinato. Ben y su esposa tratan por su cuenta de liberar a su hijo, pasando memorables equívocos. Ben entra a la tienda de un taxidermista llamado Ambrose Chapell (en inglés, Capilla de Ambrosio) siendo confundido con un demente, y al llegar a la verdadera capilla descubre que el reverendo y las damas de honor son los espías, quienes lo atrapan. Logra escapar para tratar de evitar el asesinato, lo que consigue Jo al gritar y distraer al asesino, provocando que falle el tiro. En represalia, se llevan Hank a una embajada, donde Jo con su famosa canción Lo que será, será consigue localizar a Hank, el cual responde silbando. Ben forcejea con el último asesino, quien cae por una larga escalinata y se desnuca (se dispara con su propia pistola y muere).

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'El hombre que sabía demasiado', encuentro en Marrakech
Alfred Hitchcock se "remakea" a sí mismo y cumple con nota
8

Autor: Christian Aguilera

Anticipándose a la serie de remakes (encubiertos o no) que se han confeccionado con el paso de los años -El agente secreto, 39 escalones, Alarma en el expreso, Crimen perfecto, etc.-, Alfred Hitchcock decidió hacer lo propio con uno de sus films de la etapa inglesa que había marcado un punto de inflexión en cuanto a la recepción comercial.

El título en cuestión, El hombre que sabía demasiado (1934) ya había sido valorado en su época bajo el mecenazgo de David O. Selznick para ser readaptado, pero el proyecto acabaría siendo postpuesto, dándose un trasvase de «poderes» en el sentido que Paramount adquiriría los derechos de explotación de la historia urdida por Charles Bennett y D. B. Wyndham-Lewis.

Los dieciocho años transcurridos desde que se decidiera por dar luz verde al proyecto devino tiempo suficiente para que la historia sufriera notables cambios, el más evidente de los cuales sería el que la nueva versión de El hombre que sabía demasiado aconteciera, en su primera parte, en Marruecos en lugar de Suiza.

A pesar de que el guión escrito por John Michael Hayes y Angus McPhail contempla una breve referencia al país helvético donde Hitchcock y su familia solía pasar las vacaciones, esta nueva versión se mueve en dos naciones que exhiben severos contrastes entre ambas: Marruecos e Inglaterra.

La idea propuesta por Hayes de habilitar el país nordafricano como escenario de la primera parte del film permite el desarrollo de un concepto que define el modelo de historia de suspense imaginado por Hitchcock: tras las apariencias se esconde una realidad sustancialmente diferente.

Un juego de máscaras

La primera secuencia de El hombre que sabía demasiado (1956) nos ayuda a medir el alcance alegórico que persigue el guión de Hayes: Hank (Christopher Olsen), el hijo del matrimonio formado por el doctor Ben Mckenna (James Stewart) y Jo (Doris Day), al efectuar una brusca maniobra el conductor del autocar en el que viajan, propicia que el rostro de una mujer árabe quede al descubierto.

Una situación que podría servir como mero pretexto para introducir en la acción a un súbdito francés, Louis Bernard (Daniel Gélin), quien trata de explicar a los McKenna el porqué de la ira de los árabes al quedar sin velo la mujer. Pero en manos de Hitchcock nos indica que estamos ante un relato dual, que juega con el valor de las máscaras con la voluntad de ocultar una realidad distinta.

En esta dinámica se mueve El hombre que sabía demasiado, un título que hace referencia al personaje del propio Bernard, quien acaba siendo asesinado parapetado en otra identidad, la que le confiere un vestuario y un rostro embadurnado más acorde al de unárabe queal de un genuino francés.

Al margen de la revelación de información en ese instante en el que Bernard, herido de muerte, se pliega de rodillas frente a Ben McKenna en medio de una plaza atestada de viandantes, se produce una transferencia de compromiso: las manos del doctor se cubren de barro, como si de sangre se tratara; para que queden «limpias» deberá implicarse en una investigación que asimismo compromete al futuro de su hijo Hank, secuestrado por Edward (Bernard Miles) y Lucy Drayton (Brenda de Branzie, actriz que un año más tarde intervino en una producción televisiva de 39 escalones), una pareja de británicos que los McKenna habían conocido en un restaurante de Marrakech.

La escena en el restaurante sería la primera de las que Hitchcock ideó -su aportación más «visible» a un guión que firman Hayes y McPhail- para crear espacios de «descanso» en el curso de una trama de suspense que tiene en el escenario del Royal Albert Hall su clímax. Antes de ceder buena parte del protagonismo a este emblemático recinto londinense, Hitchcock habilita una serie de escenas que abundan en el concepto de relajar al espectador -la del taxidermista, las idas y venidas de Jo y Ben para estupefacción de sus invitados- pero al mismo tiempo ofrece pistas falsas a las que el cineasta británico era tan proclive colocar en medio de la trama.

En este proceso de investigación se evidencia lo ambivalente de una relación conyugal que hace más creíbles si cabea los personajes: la misma se lleva a cabo por separado por parte de Ben y Jo, pero también unen sus esfuerzos en un momento crucial para su posterior resolución.

Este detalle de «visualizar» juntos y por separado a Ben y Jo persiguiendo un mismo objetivo -la liberación de su hijo- refuerza todo aquello que había quedado plasmado en los diálogos de la primera parte del film.Éstos ya colocan «en guardia» al espectador de que no estamos frente a una ejemplar familia norteamericana: ella se ha resignado a abandonar su carrera como cantante porque su marido se muestra remiso a abandonar su plaza en un hospital de Indianápolis.

A tal propósito, Hitchcock se cobra una de sus habituales ironías ya que el hospital lleva por nombre«El Buen Samaritano». Si a ello sumamos la escena del taxidermista con Ben McKenna amenazado por la presencia de criaturas disecadas (un anticipo de la fauna que «adorna» el hall del Motel Bates en Psicosis) o que otro Benjamin, de nombre Arthur, fuera el artífice de la obra «Nubes tormentosas» interpretada por la London Symphony Orchestra bajo la dirección de Bernard Herrmann, podemos dar fe que Hitchcock no había perdido la noción de ironía que implicaría al grueso de sus producciones pese a que, en apariencia, El hombre que sabía demasiado se ofrece como un efectivo mecanismo de relojería de suspense que, en cada revisión, gana enteros por su impecable construcción.

Tan sólo si nos centramos en la forma cómo se rodó la parte final en el Royal Albert Hall -con la concatenación de planos fijos, muy en la línea de la planificación de las escenas preliminares de Yo confieso (1952)- podremos calibrar aquella máxima que reza que lo más sencillo es, a veces, lo más complejo de realizar. Y en esta argumentación encontramos en Hitchcock al «hombre que sabía demasiado».

lunes, 11 de octubre de 2010

V invasión extraterreste

Hace unos treinta años presentaron esta serie en TV,de unos lagartos invasores disfrazdos de humanos que llegaron a la Tierra ,para robarnos el agua y se fingieron amigos
V es la historia de los resistentes minoritarios que se organizaron hasta derrotar a los extraterrestres.
La V era el símbolo de la resistencia
No es un clasico de la ciencia ficción ,pero si ha sido considerada muy buena en todos los paises donde se exhibio con gran éxito











miércoles, 7 de julio de 2010

Asomándonos al Cine Nicaraguense



Esta semana ha habido un acontecimiento en la cinematografía de Nicaragua. Luego de más de veinte años, ha llegado a las salas un largometraje de ficción, La Yuma, de la realizadora Florence Jaugey, cineasta y actriz francesa radicada en ese país prácticamente ese mismo tiempo. Es el retrato de una joven boxeadora, cuyo nombre da el título a la cinta, que vive en un barrio marginal de Managua y pertenece a una pandilla, y busca superar con su desempeño en el ring las necesidades económicas de su familia.
“Es importante que la gente conozca ese barrio, es nicaragüense, y esa es la forma que tiene la gente de enfrentar todas las desgracias; como francesa que soy toda la vida me ha llamado la atención ese talento de la gente, esa picardía de transformar las desgracias, de burlarse del drama”, dijo Jaugey en el estreno.
Previamente, ha dirigido cinco documentales, cuatro de breve duración y el largo La isla de los niños perdidos (2001). Este lanzamiento es un paso más en la paulatina reactivación del cine nicaragüense, que antaño llegó a disputar el Oscar extranjero con Alsino y el cóndor (1982), de Miguel Littin, teniendo como socios a Costa Rica, Cuba y México. En la última década, se ha incrementado, sobre todo a través de jóvenes autores, la cifra de cortometrajes y documentales producidos en soporte digital, luego de la adaptación de una comunidad formada principalmente en el celuloide.
La Yuma es una coproducción con México, España y Francia, dura hora y media, y es distribuida por Wanda Visión, la coproductora de las cintas de Claudia Llosa, Madeinusa y La teta asustada, y otros importantes filmes latinoamericanos como Hamaca paraguaya y La ciénaga.
Ha transitado el conocido camino de los fondos y festivales, donde coincidió con proyectos peruanos, como en el Göteborg International Film Festival, en el que ganó un premio de post producción junto a Paraíso de Héctor Gálvez, y el Festival de Cartagena, en el que reconocieron a la protagonista Alma Blanco y Eliézer Traña como mejor actriz y actor de reparto, mientras Contracorriente, de Javier Fuentes–León, recibía el premio del público. Vean el tráiler:







CORTOMETRAJE "La Traición"










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